Cuando somos pequeñxs lloramos y sabemos porqué lo hacemos: la que creíamos que era nuestra mejor amiga nos ha dejado tiradxs a la hora del patio por un nuevo grupo de amigas, y has tenido que pasar la media hora más horripilante del día. Estar solx cuando se supone que tienes que estar rodeadx de personas te entristece y te avergüenza. En esos momentos a lo mejor puedes aguantar las lagrimas, luego tienes clase y te da más vergüenza aún que los otros sepan que has llorado, pero seguro que cuando ves a tu madre o padre esperándote a la salida del colegio te echas a llorar. O puede que llores porque tu hermana ha tirado tu frasco nuevo de colonia al suelo, o porque te ha mordido tu queridísimo gato, se te ha caído el helado en el pie o tu padre te ha asustado haciéndose pasar por Ghostface. Bueno, eso ha podido pasar hace poco, y que conste que no lloraste pero podrías haberlo hecho al sentir tu corazón fuera del pecho por el susto.

Estamos disgustadxs con lo que nos ha pasado y lo demostramos con gotitas de 85% de agua y un poco de patada aquí y allá según el estilo personal. El 15% restante es sufrimiento y tu incomprensión por el desprecio de tu gato, al que no comprendes y el a ti aún menos. Lloramos para lanzar un S.O.S a quien quiera que esté con nosotrxs, preferiblemente persona. Lo de tener una conexión alucinante con tu (otro) gato y que éste te anime vendrá mucho más tarde. De momento te sustentas con tus padres o algunx de tus profesorxs, menos los hijosde**** que te causan algún trauma infantil.

Pero a medida que nos hacemos mayores el cuento cambia, el cuento cambia en general. De echo, la realidad deja de parecerse a un cuento y se transforma en una pelota intangible, etérea y sublime de idas y venidas, te conviertes en la versión de ti mismx más consciente de la vida y de su realidad. En muchas situaciones esta realidad duele, y es una realidad tan extraña que a veces duele de placer. También es alegría y… Bueno, la vida no es sólo felicidad y tristeza; el bien y el mal; tomar el sol sin protección o tomar el sol con protección +50. Es lo que creas, lo que transformas, transmites. Podría decir que es una canción cutre que has compuesto con la aplicación GarageBand, pero no sería cierto. 

Y en muchas ocasiones lloras sin saber porqué. BOOM. 

¿Estás triste, aún estás deprimidx?, ¿tan mala ha sido esa contestación de tu amiga?, ¿lloras porque necesitas un detox interno después de comer tanta pizza, si eso tiene sentido?, ¿te sientes solx?, ¿te sientes abrumadx?, ¿estás frustradx?, ¿te pesa ser diferente?, a no espera, eso último no.  Igualmente, ¿qué coño te pasa?

A veces lloro y no sé porqué, y eso me frustra y me produce más agua e incomprensión y por no entender casi nada. Sea lo que sea, tengo la esperanza de que la resolución, intangible, etérea y sublime, se presente delante de mí y me diga: Oye, Paula, ¡*******   ******  ********  ********!

Aún no se la respuesta :^)

Ilustración por Paula Rodríguez

Escrito por:paularodriguez

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