Momentos de paz interior haciendo cosas ”raras”

Muchas veces nos preguntamos qué es raro y qué es normal, aunque ‘’¿qué va a ser de mi vida?’’ supera a todas las preguntas que nos podamos hacer. En fin, ofrezco una definición a la única pregunta que puedo responder además de ‘’¿pasa algo si me como todos los donetes?’’ Lo normal es lo que hace todo el mundo, y por ello, no dice nada de ti como unidad, y lo raro es lo que haces como unidad que no hace prácticamente nadie porque están demasiado preocupados por encajar en el puzzle más podrido del mundo. Aunque dependiendo de la perspectiva, las definiciones se intercambiarían. Un ciclo sin fin. Por eso prefiero utilizar ‘’fuera de lo común’’.

Me refiero a hacer pequeños actos, como sonarse la nariz con el ticket del restaurante, andar por el bosque y de repente hacer caso a la necesidad que sientes de sentarte en medio del camino y meditar, o a hacer tu signo de zodiaco con patatas chips.  Esas cosas raras que sólo admitimos en Twitter o cuando jugamos a juegos de beber, aunque no es mi caso. Aquello que haces en un reducido marco temporal secretamente o no tan secretamente.

Alguien podría pensar que hacer ese tipo de cosas denotan alguna carencia social o de madurez, pero la verdad es que me importa menos que escuchar otro brillante discurso de Mariano Rajoy. Yo las he hecho, y he de decir que era utilizar el ticket del restaurante o morir de asfixia. Hacer lo que me apetece me hace sentir en paz conmigo misma, y si eso consiste en hacer cosas que no haría todo el mundo y por ello es considerado extraño, o uno de mis términos favoritos, fuera de lo común, me da igual.  Hacerlas, en soledad o acompañada, me llena emocional y mentalmente, excepto lo del ticket, eso fue luchar por sobrevivir con lo poco que tenía en los bolsillos.

No se trata de hacer cosas que están bien o que están mal, simplemente de hacer pequeños actos inofensivos que te aporten en el mejor de los sentidos. Si es así como te gusta hacerlo. Puede que no necesites sentarte en medio del camino, puede que caminar en cambio de utilizar el coche para todo ya sea suficiente, o pintarte la cara con un pintalabios rojo como cuando eras pequeñx. Si te apetece hacer algo fuera de lo común, hazlo, seguro que repites. La opinión de los demás solo debería importarte cuando le preguntas a algún amigx, familiar o compañerx de trabajo si cantas bien.

paularodriguez

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