El fin de año que siempre recordaré es el del 2015 (hacia 2016), esa noche decidí cambiar algunas cosas por otras con las que me sentía mucho más yo. Decidí no comer uvas. En cambio de atragantarme con la cuarta (como cada año) decidí hacer fotografías del momento de las campanadas y pasar al 2016 capturando el pequeño intervalo de segundos que te hacen estar en el presente o en el futuro con un abrir y cerrar de diafragma. Decidí que 2016 sería un año diferente lleno de oportunidades y de grandes cambios y que por ello tenía que empezar de forma distinta, y así lo hice. 

Pues bien, a la espera de que pasen los 365 días, estoy sentada en mi escritorio con la ventana abierta, observando al petirrojo que siempre me visita (eso quiero creer) y he pensado… ¿por qué no escribir cómo ha sido este último año para mí?

Hace unos meses encontré una carta  que escribí a máquina en 2013 dirigida a mi ‘’yo del futuro’’. Ni si quiera me acordaba de ella y fue el tipo de sorpresa que necesitaba en uno de esos momentos en los que ya no te quedan muchas fuerzas de repuesto para repetirte que tienes que estar orgullosa de ti misma. En ese momento (y para siempre) la Paula de 17 años de la carta fue todo un maestro Yoda para la Paula de 20. Sabias palabras decir supe. 

Durante el aprendizaje vital de una persona se pasa por un montón de etapas y se piensan trillones de ideas, malas y buenas; positivas y negativas. Esa carta me hizo pensar en que tenemos la respuesta a muchos aspectos sobre unx mismx, pero lo verdaderamente importante es el proceso, el camino que recorres para llegar a la siguiente base o a la definitiva. 
Este 2016 me ha servido para empezar nuevos caminos, nuevos objetivos, tener nuevas inseguridades, retos y muchísimas alegrías. 
He cumplido los objetivos profesionales de este año y hasta podría decir que he superado un poco mis propias expectativas sobre ello. Actualmente soy la directora de contenido de la revista de Zatro (y también estilista), lo que significa básicamente que me encargo de todas las publicaciones (artículos y entrevistas) de la revista, y además escribo (e ilustro) para Creation Magazine.

¡Y todo esto el mismo año que acabé mis estudios (primavera de 2016)! Sí, soy afortunada, pero en mi defensa diré que ha ocurrido porque he sabido buscar muy bien y he trabajado para ello. Y si de algo estaba segura y posteriormente me he demostrado a mi misma (y espero que en 2017 aún más) es que estudiar una carrera de 4 años no garantiza cumplir muchas expectativas u objetivos que se tenga en el ámbito profesional. ¡Hay muchas alterativas a elegir!

Con esta pequeña introducción quiero explicar la primera decisión (la más) importante que he tomado este 2016 y que definitivamente ha cambiado el curso de mi vida: no ir a la universidad. 
¡Qué locura! Y no, no he arruinado mi vida, por contradictorio que suene. Si hubiera elegido hacer una carrera universitaria, hubiera tenido lugar los siguientes sucesos (y sí hubiera arruinado mi vida):

1. Estaría amargada por no hacer lo que realmente me gusta (ya que ninguna carrera me atrae especialmente).
2. Estaría amargada por estar estresada con los exámenes y trabajos de la uni (algo que se me da muy bien).
3. Estaría amargada por no tener tiempo libre para hacer lo que me gusta. De hecho, seguramente no tendría hobbies.
4. No le quedaría ni un duro a mis padres en el banco (universidad pública una mierda).
5. No hubiera conocido a las mejores personas del mundo, mis amigos.
6. No sería tal y como soy ahora.

No me acabé de tragar eso de que la única vía para conseguir un buen empleo y una vida estable era ir a la Universidad, es decir… bueno la mayoría de vosotros lo sabéis mejor que yo. Decidí hacer lo que también mucha gente hace, un CFGS ¿y qué he conseguido con ello? 

1.  Los mejores amigos del mundo.
2. Tiempo para pensar qué hacer con mi vida.
3. Tener el mejor trato personal que una alumna puede tener con sus profesores (en clase éramos unas 12 personas, no números).
4. Crecer mucho personalmente.
5. Saber que probar diferentes cosas hasta encontrar la que realmente me llene puede ser una buena opción de futuro.
6. La oportunidad de, con 19 años, trabajar en una revista internacional de Barcelona y aprender mucho más de lo que pueda saber cualquier chica de mi edad en sus primeros años de periodismo.
7. actualmente trabajar de lo que me gusta y seguir aprendiendo (de gratis).

Cada vez soy más consciente de la magnitud de esta decisión, y que la seguridad en una misma es lo más importante de todo porque, que lo haga ‘’todo el mundo’’ no significa que sea la mejor opción, e ir contra corriente y diseñar (al menos el CFGS te da tiempo para ello disponiendo ya de una titulación) como quieras tu futuro es un lujo que poca gente alcanza y por el que tontamente, te hace sentir un poco ‘’fuera de lugar’’. Es decir, tomar decisiones diferentes a los demás te hace dudar de muchas cosas, entre ellas: ¿la he cagado?, ¿la gente me va a contratar sin una carrera universitaria?, ¿la experiencia será suficiente?, ¿si no he ido a la universidad doy a entender algo que no soy, una tonta de remate?

¿Por qué tengo que dudar de la decisión más importante hasta la fecha? Y con la que además, me siento muy a gusto. Este 2016 en este aspecto, me ha dado muchas alegrías y dolores de cabeza, pero es de lo que he hablado anteriormente, un proceso hasta llegar a la base, es decir, cuando realmente te sientas segura de lo que hagas pese a tu entorno. Ese sería el objetivo a cumplir.
Creo que el mensaje adecuado que deberían darnos a nuestro yo adolescente es, en cambio de ‘’toma una decisión’’, ‘’piénsatelo bien, no tengas prisa’’.
Y quién sabe, puede que de aquí 15 años, la universidad ofrezca una carrera que realmente me interese y finalmente vaya a la universidad, ¡nunca se sabe! (aunque tratándose de este país, creo que sí).

Hablando de mensajes ocultos… 2016 ha sido también el año de pensar y cuestionar planteamientos y formas distintas de interpretar la vida y lo que nos rodea. 
No me refiero a seguir los pasos de Dan Brown, si no conocer otras respuestas poco convencionales e interesantes que en definitiva, hacen que tengas tus propias opiniones  y creencias contrastándolas con otras.
Es muy fácil creer todos en lo mismo y más fácil aún pensar que esa opinión ha surgido de tu propia forma de razonar.  Este año me ha hecho madurar en este aspecto, conocer de todo un poco (lo que me ha interesado, claro) para así tener opinión propia, la opinión de verdad. Lo cual valoro muchísimo. 
Con esto no quiero decir que  creer en lo mismo que todo el mundo esté mal, lo que quiero decir es que hay que aprender a razonar y juzgar por ti mismx lo que sucede a tu alrededor (más allá de la política), y así ir construyendo a la persona que eres en su máxima potencia.

 

Síntesis de este año:
Ser fiel a ti misma, hacer lo que te haga feliz y rodearte de aquellos con los que mejor te sientas es la mejor fórmula para una vida saludable y feliz (a ratos, pero funciona así). 

*extracto de la carta: ”Por más que la vida te ponga piedrecitas o caquitas en tu camino, tienes que superarlas. En la vida, amiga, ¡todo es aprendizaje!”.

Posted by:paularodriguez

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